Suscríbase a nuestro boletín mensual INFÓRMATE, para recibir nuestros documentos digitales y lo más reciente de FUSADES.

Suscríbase

Alimentación Escolar Saludable: Una oportunidad para la innovación en la industria de alimentos.

Autor: 
Inga. Flor de Mendoza – Directora FUSADES-LAB
Fecha: 
Lun, 07/31/2017

En los últimos meses hemos visto en los medios de comunicación del país cómo el tema de alimentación escolar saludable ha ganado notoriedad lo cual no deja de generar controversias: ¿puede un estado dictar el tipo de alimentos que consume o no una persona, o se tiene la libertad para escoger los alimentos a consumir?

El asunto no es de blanco o negro. Hay que considerar que en los últimos años, el mundo en general ha experimentado un incremento desmedido en el peso de su población, encontrándonos ahora en lo que se ha dado en llamar una epidemia de obesidad. 

Según el sitio web de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para 2014 más de 1,900 millones de personas tenían algún nivel de sobrepeso, y más de 500 millones de personas habían llegado ya a nivel de obesidad, con una prevalencia que se duplicó entre 1980 y 2014.

En el caso de la niñez, la misma organización señala que para 2015 a nivel mundial más de 42 millones de niños menores de cinco años mostraban también sobrepeso.

Y en El Salvador no somos la excepción. La Encuesta Nacional de Enfermedades Crónicas realizada por el Ministerio de Salud entre 2014 y 2015, dio a conocer en marzo de 2017 sus resultados, encontrándose que el 39.5% de hombres y el 36.6% de mujeres presenta niveles de sobrepeso, pero aún más preocupante para la mujer es que el 33.2% de la población femenina, en contraposición al 19.5% de la masculina ha pasado ya al nivel de obesidad.

La niñez salvadoreña no se queda atrás: De acuerdo con los datos que revela el IV Censo Nacional de Talla y I Censo Nacional de Peso, realizadas en escolares de primer grado, con edades entre los 6 y 9 años, y cuyos resultados fueron presentados en mayo de este año, si bien hemos logrado avances como país, con una disminución de la desnutrición aguda siendo esta de 1.83%, pero mostrando un que el 17.10% de los niños evaluados presentan sobrepeso y el 13.64% obesidad.

 

Con estos números, no se pueden cerrar los ojos y siendo que el sobrepeso y la obesidad pueden llegar  a desencadenar enfermedades crónicas, tales como hipertensión, diabetes o problemas cardiovasculares, es importante que como país tomemos medidas para evitar seguir en este rumbo. 

Una de las medidas implementadas por el gobierno, a través del Ministerio de Educación, fue la reforma al artículo 113 de la Ley General de Educación, a través del Decreto Legislativo 166 en noviembre de 2015, en el cual se señala que “El Ministerio de Educación emitirá la normativa que tenga por objeto regular y controlar la comercialización de alimentos con alto contenido en grasa, sal y azúcar, y de todos aquellos que no contribuyan a una alimentación saludable dentro de las tiendas y cafetines escolares.”

Así, en junio de este año, a través del acuerdo No.15-0733 el Ministerio de Educación emite la “Normativa de Tiendas y Cafetines Escolares Saludables”, en el cual se establecen los criterios nutricionales a cumplir en los alimentos que podrán ser ofrecidos a los escolares.

Se genera entonces aquí una oportunidad para la industria: el desarrollar alimentos que cumplan los criterios nutricionales establecidos por la normativa, utilizando niveles de innovación en la preparación y formulación de versiones de alimentos con alto uso de materiales frescos y modificando el uso de ingredientes artificiales y aditivos.

Se trata de inculcar en los niños y jóvenes patrones de consumo de alimentos más saludables, que a futuro nos permitan contar con adultos más sanos y activos, y por lo tanto más productivos. 

Pero esta transformación del pensamiento debe contar, para que sea exitosa, con el apoyo de todos los sectores involucrados, y la industria tiene un papel importantísimo que jugar, el cual llega incluso a poder visualizarse como parte de su Responsabilidad Social. 

La creación de nuevas versiones de alimentos preparados, con niveles más saludables de grasas, azúcares y sal, y con un uso apropiado de aditivos seguros aceptados por el Codex Alimentarius es un reto grande, pues requiere de mucha imaginación e innovación, pero no es imposible ni tampoco está reñida con la generación de negocios, sino más bien abre la oportunidad hacia nuevas líneas de productos con un alto valor agregado, y puede brindar a las empresas la satisfacción de contribuir a la alimentación de una generación de salvadoreños más saludables y productivos.

El desarrollo de productos atractivos, más allá de palitos zanahoria y pepino, es el reto a vencer. La idea no es que dejemos de comer pupusas y antojitos salvadoreños, que son parte de nuestra cultura y nuestra identidad, sino más bien como educamos a nuestros niños y jóvenes, y también a nosotros mismos, hacia una dieta balanceada, donde podamos disfrutar de todo con moderación y podamos tener a la mano opciones de alimentos preparados nutritivos y atractivos.

Share

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.